La inversión para estas actuaciones alcanzó los 950.000 euros

La Comunidad ayudó a 647 adolescentes tutelados a encontrar empleo en 2008


Uno de los ejes básicos de la política de menores tutelados en la Comunidad de Madrid consiste en ofrecerles un itinerario educativo que les permita resolver alcanzar su autonomía personal y solucionar los problemas afectivos, sociales y laborales a los que tendrán que enfrentarse cuando alcancen la mayoría de edad.
extraconfidencial.com    

En este sentido, la directora del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF), Paloma Martín Martín, abogó, durante unas jornadas celebradas en Toledo, por llevar a cabo actuaciones de emancipación basadas en procesos formativos y labores de mediación adaptadas a la situación especial de estos menores y en proyectos individualizados.

Durante su intervención, la responsable regional de la Comunidad de Madrid explicó que existen tres proyectos concretos en el que el año pasado participaron 647 jóvenes entre 15 y 18 años y cuyo éxito se demuestra en el alto porcentaje de adolescentes que consiguieron un empleo estable. “Más del 50% de estos menores encontraron trabajo, gracias a cualquiera de los tres proyectos en los que la inversión conjunta alcanza los 950.000 euros”, añadió Martín.

La primera de estas iniciativas es la creación de un Proyecto Individual con cada joven que elabora una comisión de orientación junto al adolescente y que marca un itinerario de inserción socio-laboral centrándose en sus aptitudes, capacidades, expectativas y deseos.
Los equipos de las residencias de menores colaboran con los servicios municipales y otras entidades para realizar un seguimiento educativo y conseguir la mayor autonomía de los jóvenes.

El segundo de los proyectos, conocido como “Junco”, desarrolla una importante labor de formación que se completa con gestiones con la empresa. Además, realizan un seguimiento de los contratos y acompañan a los menores a la presentación de nuevas ofertas.

Finalmente, existe un programa destinado a menores inmigrantes tutelados entre 16 y 18 años que además de las actividades propias de un centro de día para estos jóvenes, con formación básica en castellano, inmersión cultural, hábitos sociales y saludables, cuenta con talleres de oficios como albañilería, fontanería y hostelería.